El ‘Queso Castellano’ ya tiene su reconocimiento europeo como Indicación Geográfica Protegida

El ‘Queso Castellano’ ya tiene su reconocimiento europeo como Indicación Geográfica Protegida

  • El Diario Oficial de la Unión Europea publicó recientemente el reconocimiento de Queso Castellano como Indicación Geográfica Protegida (IGP).
  • Desde este momento la producción de queso de oveja de calidad de Castilla y León podrá incorporar este distintivo en su etiquetado, valorizando aún más la tradición y su reputación.
  • Esta nueva figura ofrece al consumidor una mayor garantía de calidad y origen de la materia prima y del proceso productivo.

La marca Queso Castellano logró a finales del mes de febrero el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida tras cumplir con todos los requisitos exigidos por la Comisión Europea. La tramitación, en la que ha colaborado la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, comenzó en julio de 2015. Esta IGP, como resaltó su consejero, Jesús Julio Carnero, “se convertiría junto con la IGP Lechazo de Castilla y León y el Vino de la Tierra de Castilla y León en la tercera IGP que abarca la totalidad del territorio de la Comunidad”.

El Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) publicó el pasado día 25 de febrero este reconocimiento que permitirá a la Federación Castellano Leonesa de Industrias Lácteas, propietaria del distintivo, lograr uno de los objetivos para los que se creó el sello: impulsar la producción de queso de oveja de calidad de Castilla y León, una elaboración tradicional a lo largo del tiempo. Desde este momento, los productores adheridos a la marca podrán incorporar esta figura de calidad en su etiquetado. El distintivo ofrece al consumidor una mayor garantía de calidad y origen de la materia prima y del proceso productivo.

El consejero de Agricultura y otros representantes de la marca Queso Castellano posan con un queso en la mano

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo, Jesús Julio Carnero, en el centro, posa junto a otros representantes del sello de calidad, con un Queso Castellano en la mano.

Qué es el Queso Castellano

El Queso Castellano, un sello que actualmente portan los productos de 30 industrias de la Comunidad, es un queso graso o extra-graso de coagulación enzimática y de prensado intenso con una larga vida útil. Elaborado con leche cruda o pasteurizada de oveja procedente de explotaciones ubicadas en Castilla y León y con una maduración mínima de treinta días para quesos con peso igual o inferior a 1,5 kg y de sesenta días para el resto de formatos.

El Queso Castellano, que destaca entre los mejores quesos de España, al término de la curación presenta unas características singulares tales como: una corteza bien definida, sin mohos, con posibles marcas (de cincho, molde o paño) y de color variable, desde el amarillo pálido hasta el marrón. La corteza podrá ser natural o tener recubrimientos de productos autorizados. Una pasta firme y compacta de color blanquecino-amarillo claro a beige y muy luminosa. El olor es moderadamente intenso pero con un rango de variación bastante amplio, con recuerdos de mantequilla, frutas y vegetal, y muy débil a frutos secos. La sensación olfato-gustativa es de elevada intensidad de sabor, tanto ácido como salado. Son quesos ligeramente picantes, de persistencia moderadamente alta y con bajo regusto final. Intensificándose todas estas sensaciones con la maduración. La textura es de quesos firmes y moderadamente solubles, elásticos, friables y granulosos.

Control y producción del queso en Castilla y León

El queso se elaborará en queserías ubicadas en el territorio de Castilla y León. Esos centros de producción deben disponer de sistemas que garanticen la elaboración independiente del queso a proteger (desde la recepción de la materia prima hasta la fase de expedición). Solo se expiden al mercado con garantía de origen avalada por el etiquetado identificativo de la denominación, los quesos que hayan superado todos los controles del proceso.

En el año 2019 se elaboraron 2.340 toneladas que han supuesto un valor económico de 23,4 millones de euros. En la actualidad, la Comunidad de Castilla y León posee una materia prima de gran calidad y en abundancia, ya que es la primera Comunidad en cuanto a cabezas de ganado ovino de leche, y la Comunidad de España con mayor producción de quesos de oveja. El tipo de alimentación que reciben los animales se caracteriza por un menor contenido en grasa.

Retos comerciales para la marca Queso Castellano

La evolución de la marca colectiva Queso Castellano, transformándose en una Indicación Geográfica Protegida, supondrá una importante palanca comercial para las industrias productoras de la Comunidad. Y lo será tanto en el mercado local (donde siete de cada diez consumidores españoles, según un estudio de la consultora Nielsen, prefieren que los productos frescos sean de origen nacional), como en el mercado exterior, gracias a la reputación que este sello de calidad ha adquirido tanto en la Unión Europea, como en Estados Unidos.

Asimismo, el reconocimiento como IGP le aportará una mayor protección internacional en materia de negociaciones de acuerdos comerciales bilaterales que afecten a derechos de propiedad intelectual DOP e IGP.