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Descubre las ‘Reinas del Interior’

Descubre las ‘Reinas del Interior’

ÁVILA

Villa de las tres culturas

Nos adentramos en una ciudad imaginada y explicada por su muralla, testimonio único y excepcional de una civilización desaparecida. Es Patrimonio de la Humanidad y la mejor muestra conservada de una villa del Medievo español. Resguardada pero a su vez abierta al mundo desde tiempos inmemoriables, donde convivieron tres culturas: judíos, mudéjares y cristianos. Ávila merece una visita pausada, sintiendo en cada piedra, en cada plaza, en cada palacio, los cambios de la luz del día. Muchas ‘Ávilas’ en una sola: la monumental, la de las yemas y el chuletón, la de Santa Teresa. Monumental y bella, recogida y siempre distinguida. 

IMPRESCINDIBLES 

La visita a la preciosa Ávila medieval comienza con un recorrido por Las Murallas, un modelo único de la arquitectura medieval europea. Fueron defensa militar, cinturón sanitario, frontera fiscal y soporte de otros edificios; en resumen: un conjunto de 2,5 kilómetros, 87 torreones y 9 puertas. Imprescindible es la visita a la Catedral, en la que uno de sus ábsides está encajado en la propia muralla. Otro gran templo del románico es San Pedro, emplazado en la plaza del Mercado Grande; y también lo es la Basílica de San Vicente, un gran modelo de cuidadas proporciones y ejemplo único del románico hispano. Los palacios son muy numerosos en Ávila y la mayoría siguen el trazado de la muralla, formando un segundo cinturón. De obligada visita es el Palacio Real de Santo Tomás, que los Reyes Católicos mandaron edificar y que alberga un museo de arte oriental y ciencias naturales. Puedes adquirir una tarjeta turística por 13 euros que te dará acceso a más de diez enclaves y museos.

QUÉ Y DÓNDE COMER

Haz hueco en tu estómago para lo que se conoce como la ‘Tríada Gastronómica’ formada por las Judías del Barco, el Chuletón de ternera (de 500 gramos a 1 kilo de peso) y las Yemas de Santa Teresa, las joyas de la corona y que encontrarás en las mejores confiterías. Todos son un fiel reflejo de los platos abulenses tradicionales, pero existe otra cara de la ciudad, el tapeo por el centro histórico, -zona de la Catedral y la Basílica de San Vicente-, donde con cada consumición podrás degustar manjares de todo tipo en miniatura: desde los clásicos callos, mollejas o tortilla de patata a los bocatines o la empanada.

 

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BURGOS

La luz del interior 

El río Arlanzón vertebra una ciudad hecha para ser recorrida a pie, sin prisas, disfrutando de sus paseos ajardinados, sus acogedoras calles peatonales y un centro histórico con una única e inimitable ‘reina’: su Catedral. Burgos sabe mostrar lo mejor de una ciudad de interior, Burgos se luce, y lo hace en cada plaza, en cada monumento, en cada rincón hecho para pararse a disfrutar de un café, una tapa o sencillamente de un entorno hecho a la medida del visitante inquieto y curioso. A Burgos, una vez conocida, desearás regresar.

IMPRESCINDIBLES

Antes de adentrarnos en la maravilla de casco histórico que posee Burgos, proponemos la visita al Monasterio de las Huelgas, con un aura de auténtico sabor medieval. Ya de camino al centro, siguiendo el curso del río, encontramos el Arco de Santa María, antigua puerta de la muralla de la ciudad. Y, por supuesto, la admirada Catedral, declarada Patrimonio de la Humanidad y uno de los primero ejemplos de arte gótico de España. Las calles del entorno conservan el primitivo encanto medieval. Su preciosa Plaza Mayor comunica con el Paseo del Espolón, de singulares y bellos jardines. Al final espera altiva la estatua ecuestre del Cid, un mito de la ciudad y de la historia.

QUÉ COMER

Visitar la ciudad de Burgos significa disfrutar de una gastronomía estrella, prueba de ello es el título de Capital Española de la Gastronomía que ostentó durante el 2013. Los productos que se elaboran en la tierra, como la célebre morcilla de arroz y el queso fresco se han extendido por todo el mundo. Además, deberás probar también uno de los guisos más populares burgaleses, la olla podrida, hecho a base de alubias rojas. Y para los amantes del picoteo, en el casco viejo de la ciudad pueden seguir una ruta de tapeo.

NOS VAMOS DE COMPRAS

El carácter peatonal del entorno de la Catedral invita al paseo y al disfrute de sus calles comerciales, que confluyen en la Plaza Mayor, centro neurálgico de la ciudad y conocida también como la plaza del Mercado Menor debido a sus actividades comerciales. Céntricas calles como la Paloma o Laín Calvo son perfectas para adquirir todo tipo de productos artesanos y típicos de la ciudad.

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LEÓN

El lugar con el que sueñas

León es la ciudad de la Legio VII, es romana, es catedral y vidrieras, es coqueta y bella, y es tapeo. Se encuentra además atravesada por el río Bernesga, que ofrece una sosegada alternativa al bullicioso centro histórico, pues por su ribera se extiende un amplio y verde paseo. Te invitamos a retirarte en sus parques, pasear por sus avenidas, perderte en el Barrio Húmedo o conocer la parte más vanguardista como su Auditorio o el Museo de Arte Contemporáneo, cuya fachada de colores ya es un hito arquitectónico en la ciudad.

IMPRESCINDIBLES

La capital leonesa contiene algunos de los monumentos más espectaculares de Castilla y León. Su catedral gótica, que aparece inmensa al final de la siempre concurrida y comercial Calle Ancha, posee unas de las vidrieras más hermosas y coloristas de Europa. Otro imprescindible es la Basílica de San Isidoro, que se conoce como la ‘Capilla Sixtina’ del románico por sus frescos, conservados en lo que se conoce como el Panteón de los Reyes. Además, según los últimos estudios, en el museo de San Isidoro se guarda el tan mundialmente buscado Santo Grial. Y terminamos con la fachada más impresionante del plateresco, la Iglesia y Parador de San Marcos, el único de cinco estrellas de toda la Comunidad.

MUCHO QUE VER… Y QUE COMER

Justo antes de adentrarnos en el entramado histórico merece la pena hacer una parada frente al edificio de Botines, una obra de Gaudí; y los restos de la muralla romana, que rodean una pequeña parte de la ciudad. Ya dentro, la Plaza Mayor y la romántica Plaza del Grano son dos puntos de obligada visita. Y aunque todos los bares de León ‘ponen tapa’, el Barrio Húmedo es la zona tradicional por excelencia y la plaza de San Martín, su centro neurálgico. No te vayas sin probar la morcilla y la cecina.

LEÓN VERDE

Hay numerosas y preciosas zonas al aire libre que maquillan de verde el paisaje urbano. El Jardín del Cid es el pulmón del Barrio Romántico y el parque más coqueto. El Parque de Quevedo es un emblema vegetal y faunístico.  Visita también el Parque de la Granja, los paseos de la Condesa y Papalaguinda y el Parque de San Francisco.

PALENCIA 

La bella desconocida

No solo es su catedral una bella desconocida -nombre por el que se la conoce- sino toda la ciudad. Una localidad al norte de Castilla y León que rebosa tranquilidad, comodidad y cultura. Porque por ella pasearon vacceos, romanos y visigodos y dejaron sus huellas en cada calle, en cada edificio y, así, bella, se extiende Palencia abrazada por el río Carrión y la línea del ferrocarril. Su centro histórico está prácticamente peatonalizado en su totalidad, perfecto para observar cada resquicio de historia escondido, latente no solo en sus monumentos sino en sus gentes. Te invitamos a descubrir una desconocida Palencia.

IMPRESCINDIBLES

En una visita a Palencia debes dar un tranquilo paseo a orillas del río Carrión y contemplar los tres puentes que lo cruzan, de épocas muy distintas -de Hierro, Puente Mayor y el más típico: el romano Puentecillas-. La proporción de zonas verdes es muy alta; en centro está El Paseo del Salón -de 30.000 metros cuadrados-, los Jardinillos, la Huerta de Guadián o La Carcavilla, entre otros. Un punto neurálgico de la ciudad es la Calle Mayor, con sus bellos edificios modernistas y barrocos, y ya en el casco histórico se alza majestuosa la Catedral -la Bella Desconocida-, dominando la Plaza de la Inmaculada con su robusta y austera torre. La Iglesia de San Francisco es una de las más antiguas reliquias de la ciudad medieval. Y ya más alejado del centro, sobre un viejo cerro, se encuentra el conocido Cristo del Otero, una gran escultura que divisa la inmensidad de la Tierra de Campos.

QUÉ COMER Y COMPRAR

En pleno centro histórico de la ciudad y al lado de la Iglesia de San Francisco se encuentra el Mercado de Abastos, donde podrás comprar productos de la rica gastronomía palentina, desde morcillas, lechazo o truchas de la zona del Norte. Tampoco puedes irte sin terminar las compras con una buena hogaza de pan y con el postre, rosquillas de palo y hojuelas. Y para alternar y pasar un buen rato con familia y amigos puedes ir de vinos a primera hora de la tarde por la zona del Casco Viejo; por la Zona del Seminario, ideal para salir después de cenar; o por la Zona de la Puebla, con bares más variados para todos los gustos.



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SALAMANCA

Escenario de la vida y el tiempo

Es la joya arquitectónica de Castilla y León por excelencia y luce orgullosa en cada rincón sus emblemáticos monumentos que le dan el honorable título de ciudad Patrimonio de la Humanidad. Entrar en Salamanca es sentir vida; está siempre rebosante de ambiente, es alegre, es universitaria. Una ciudad abierta a entregar al visitante su riqueza, su cultura y su gastronomía. El otoño se convierte aquí en un momento mágico, cuando la luz lo transforma todo; y la piedra, las fachadas o los personajes hechos estatua se transforman en recuerdos dorados y ocres y las calles invitan a un viaje incomparable.

IMPRESCINDIBLES

La mayoría de sus tesoros históricos se aglomeran en el centro de la ciudad, por eso Salamanca ha de disfrutarse a pie. Os invitamos a descubrir su Plaza Mayor, una de las más bellas del mundo y uno de los iconos barrocos en la Península. Con el buen tiempo, sentarse en el suelo a disfrutar sosegadamente del entorno y el tránsito de la gente es ya una práctica cotidiana. De sus impresionantes catedrales -la vieja y la nueva- no puedes olvidar subir a sus torres medievales gracias a la exposición permanente ‘Ieronimus’, que te llevará por las terrazas exteriores, las atalayas y las balaustradas que asoman al interior del templo, entre gárgolas y campanas; además de ofrecerte una bella panorámica de la ciudad. En el frente del edificio histórico de la Universidad, la más antigua de España, debes buscar la tradicional rana; y tampoco puedes perderte la Casa de las Conchas, famosa por su fachada. Para terminar, da un paseo por el Puente Romano y entra en el Huerto de Calixto y Melibea, un jardín de estilo musulmán.

PARA COMÉRSELA

Salamanca es la ciudad del Ibérico. Ya solo por su olor embriaga los sentidos y no puedes irte sin haber probado el exquisito jamón de Guijuelo, con denominación de origen, o el delicioso hornazo hecho con diferentes embutidos, además de huevo duro. Estos productos tradicionales los podrás encontrar en el Mercado Central, un bonito edificio modernista. Y si te apetece cenar de tapas elige la zona del casco histórico o la calle Van Dyck.

DE COMPRAS

En la zona comercial, en las inmediaciones de las calles Toro y Zamora, encontrarás franquicias, tiendas de firma y pequeños comercios mientras paseas por unas bonitas calles peatonales. La tienda de Zara, en la Plaza del Liceo, es realmente singular por estar levantada sobre los restos de un antiguo convento barroco. En la zona situada entre la Plaza Mayor y las catedrales se enclavan tiendas de souvenirs y de artesanía tradicional charra.



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 SEGOVIA

20.000 piedras de luz

A Segovia le dieron forma reyes, escritores, místicos, judíos y guerreros. Y estos son solo algunos. La fuerte personalidad de la villa no es casualidad, sino fruto de la amalgama de hechos históricos que guarda en su memoria. Así se convierte, para el visitante, en una lección de arquitectura en cada esquina, en Patrimonio de la Humanidad, en piedra y luz. Descubrimos la extraordinaria belleza de Segovia, situada en lo alto de una roca caliza entre dos valles y con un emblema único en el mundo, su Acueducto romano, que cumple ahora 130 años desde su declaración como Monumento Histórico Artístico Nacional. 

IMPRESCINDIBLES 

El recorrido más representativo de la ciudad transcurre por el eje principal del casco histórico. Comenzamos a los pies del excepcional Acueducto, una estructura de más de 20.000 piedras unidas sin ningún tipo de argamasa; una de las más soberbias obras que dejaron los romanos y la construcción de sus características mejor conservada del mundo. Continuamos por la calle Real, la principal vía de la ciudad, y paramos primero en el mirador de la Canaleja, lo hacemos luego en la Casa de los Picos. Dejando atrás la Plaza de Medina del Campo y la Iglesia románica de San Martín, llegamos a la Plaza Mayor y la Catedral. Detrás, el barrio de las Canonjías, uno de los más peculiares de Segovia, y de los más antiguos y mejor conservados de estilo románico civil en Europa.

CONOCE LA JUDERÍA 

Es un recorrido por las sinuosas y estrechas calles del barrio hebreo. Éste, al igual que el resto de la ciudad, está cercado por 3.000 metros de muralla romana, que nace y muere en el Alcázar, un espléndido castillo que no te puedes perder y que luce entre los colores de la llanura y la sierra.

QUÉ COMER Y COMPRAR

Para completar la visita, debes probar la estrella gastronómica segoviana: el cochinillo asado en horno de leña, que posee la etiqueta Marca de Garantía y que tradicionalmente se corta en pedazos con un plato. El embutido también es delicioso, prueba el chorizo segoviano. Además, es una tierra con gran tradición de recogida de setas; en otoño disfruta de estupendos champiñones, setas de cardo y hongos. Y para llevarte algo tradicional de la ciudad, en las tiendas de la calle Marqués del Arco encontrarás productos artesanos. Aunque el casco antiguo en general es el centro neurálgico del comercio.



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SORIA

Pluma de los poetas

Os invitamos a callejear por la ciudad de los poetas, donde recorrer los paseos, plazas y rincones que enamoraron a Bécquer, Machado o Unamuno. Una herencia que hoy se traduce en la Soria monumental y del caudaloso Duero, que protege y acompaña a hermosas joyas de la arquitectura como el monasterio de San Juan de Duero o la sobrecogedora Ermita de San Saturio, que parece desafiar la gravedad en lo alto de una gruta. Una Soria que ni te imaginas, hermosa y de la que saldrás con la maleta llena de deliciosas setas y la mejor mantequilla de España.

IMPRESCINDIBLES

En nuestra visita a la coqueta Soria comenzamos por el pulmón de la ciudad, su jardín por excelencia: el paseo de la Alameda de Cervantes. Allí nos encontraremos la ermita de la Soledad y, detrás, el museo Numantino. En el centro de la ciudad, pasaremos por la Iglesia de Santo Domingo, de gran valor en la capital. Desde la singular Plaza Mayor recorreremos las calles principales de Zapatería y Real, con retazos del viejo esplendor de las casas gótico-isabelinas. Y ya al otro lado del río, nos sorprenderá el Monasterio de San Juan de Duero, con su impresionante claustro; y la Ermita de San Saturio, levantada sobre una gruta y que acoge en su interior extraordinarios frescos.

QUÉ COMER

La mantequilla es el producto estrella y cuenta con Denominación de Origen propia; un producto natural y elaborado de forma tradicional. Se puede encontrar en el mercado esta Mantequilla de Soria certificada en sus tres variedades: natural, salada y dulce, ésta última es la menos conocida pero la más típica por ser única de la zona. Soria también es referente en setas, hongos y trufas, gracias a sus frondosos bosques y pinares, y cada otoño celebra un importante Congreso Internacional de Micología.

POR SORIA DE COMPRAS

La Calle el Collado puede decirse que es el centro neurálgico de la capital y por donde pasean y compran los sorianos. Desde esta tradicional arteria de la ciudad parten otras calles en las que encontramos algunos de los edificios más antiguos e históricos, como  El Palacio de los Ríos, de magnífica portada renacentista. En la plaza de Bernardo Robles todos los jueves por la mañana se coloca un tradicional mercadillo.



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VALLADOLID

Aquí sí hay playa

Hay tanto que ver en Valladolid… A pesar de su modernidad, cada rincón de su peculiar e histórico trazado esconde palacios de antiguos monarcas, teatros y galerías burguesas o fachadas barrocas y góticas dignas de admiración. Un paseo por el ayer y el hoy de una urbe atravesada por el río Pisuerga, que le proporciona zonas verdes y sus frecuentados playa y parque de las Moreras. Aquí todo el año hay algo que hacer, sus numerosos teatros, cines y su feria de muestras están siempre activos; y de la ciudad no te puedes ir sin salir de pinchos, porque Valladolid es Capital de la Tapa y porque son exquisitas y únicas. 

IMPRESCINDIBLES

La señorial y amplia Plaza Mayor es uno de los principales centros neurálgicos de la ciudad. Atraviesa el Pasaje Gutiérrez, una bella galería comercial de tipo parisino del siglo XIX. Piérdete observando las increíbles fachadas góticas de la Iglesia de San Pablo y el Colegio de San Gregorio -sede del Museo Nacional de Escultura-, llenas de tallas inimaginables. La iglesia de la Antigua es un emblema en la ciudad y un precioso rincón lleno de historia. Desde allí veremos la Catedral, aún hoy inacabada, lo que le da un aspecto peculiar y romántico. En la Plaza de la Universidad, siempre llena de vida, se encuentra la barroca y escultórica fachada de la Facultad de Derecho. Y no puedes irte sin pasar por la Plaza de Zorrilla y admirar el imponente edificio de piedra de la Academia de Caballería.

QUÉ COMER

El protagonista indiscutible de la gastronomía vallisoletana es el lechazo. Un exquisito manjar, procedente de la oveja churra castellanoleonesa y que tradicionalmente se prepara asado en horno de leña. Además, Valladolid es la única provincia española cuyo territorio acoge 5 Denominaciones de Origen en vinos. Disfruta de sus insuperables blancos, los potentes vinos tintos o los frescos y espumosos rosados. Y de tapas vete por la calle Correos y sus alrededores, una zona llena de bares y restaurantes.

DÓNDE COMPRAR

La calle Santiago es el foco comercial de la ciudad y donde encontrarás las tiendas de las grandes cadenas textiles, además de un Convento -Las Francesas- cuyo claustro, rehabilitado, se ha convertido en un precioso centro comercial. Y para los más selectos, en las calles Zúñiga, y Héroes de Alcántara, encontrarás las tiendas con las marcas más exclusivas.


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ZAMORA

El mejor románico de Europa

Es un destino perfecto para escaparse el fin de semana. Zamora es tranquila y acogedora; su patrimonio hace traspasar la barrera del tiempo y te sumerge en una sensación de armonía incomparable. Contiene más de veinte templos románicos y es encrucijada de caminos en la Vía de la Plata, por eso es un inigualable enclave histórico. El Duero preside y da la bienvenida a esta ciudad de legado medieval, de queso y vino; ven y prueba Zamora porque, es verdad, enamora. 

IMPRESCINDIBLES

Zamora es la ciudad española con más número y calidad de edificios y restos románicos de Europa. Pequeña pero con gran historia, alberga un total de 23 templos en el término municipal y 14 iglesias en el casco histórico. La Catedral es la más representativa y un icono por su cúpula gallonada y la colección de tapices flamencos. No te puedes perder su Castillo, a orillas del Duero y hoy Centro de Arte Contemporáneo Baltasar Lobo, y desde donde disfrutarás de unas inéditas vistas de toda la ciudad. Sobre el río y del siglo X están las curiosas Aceñas de Olivares (un conjunto de molinos) y el puente de piedra del siglo XIII.

BRILLANTEZ MODERNISTA

Zamora no es solo medieval. El desarrollo urbanístico y arquitectónico de la ciudad hizo que se elevasen multitud de inmuebles eclécticos y modernistas, cuya singularidad le ha hecho ser incluido en el grupo de municipios que forman la Ruta Europea del Modernismo. Zamora es mezcla, así las calles de los Notarios y los Francos reflejan muy bien el trazado medieval; la calle Balborraz, próxima a la Plaza Mayor, es una de las más pintorescas; y la peatonal Santa Clara es la arteria comercial por excelencia.

QUÉ COMER Y COMPRAR

No te vayas sin comprar Queso Zamorano, la única Denominación de Origen (D.O.) de quesos de Castilla y León. La tradición quesera en Zamora se remonta a la Edad del Cobre y sus tierras de rebaños le han dado las señas de identidad a un queso elaborado con leche de ovejas puras y autóctonas de la provincia. Un delicioso vino tinto de D.O. Toro, será el mejor acompañante y un regalo para el paladar.


Por Sonia Vidal

Suplemento completo con noticias de actualidad de cada ciudad y todas las fotografías en pags de 33 a 52 de la Revista

Descubre 18 lugares con encanto de Castilla y León en pags de 53 a 62 de la Revista

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