Deja que tus sueños vuelen por encima de tus miedos

Deja que tus sueños vuelen por encima de tus miedos

EDITORIAL

No sé quién ha sido el autor de esta frase, pero es una metáfora genial porque encarna una filosofía tan real como la vida misma. Nada se puede hacer sin un propósito y nada se puede conseguir sin un sueño. Todo lo demás vendrá como consecuencia de perseguir una meta que tiene casi siempre un camino largo y lleno de obstáculos que hay que saltar por encima para conseguir el objetivo.

El Camino de Santiago resume muy bien esta filosofía del empeño incansable hasta llegar a la plaza del Obradoiro donde te sentirás emocionado  por el éxito de haberlo conseguido. Y como cualquier objetivo, el primer paso siempre es el que más cuesta decidir, pero es el  más importante y decisivo porque si no lo haces tú, ¿quién?, y si no es ahora, ¿cuándo?

La incertidumbre forma parte de todos los proyectos, pero eso mismo es lo que nos activa, mientras que la certeza duerme los riesgos, sin los cuáles, se disuelven las metas. Siempre ha sido así.  El escenario laboral actual choca de frente con el viejo modelo de un trabajo para toda la vida, en el que tanto el trabajador como el empresario tenían un puesto más o menos seguro durante algún tiempo. Hoy la inestabilidad y la incertidumbre forman parte del estado natural de las cosas. Yo recuerdo que, en un viaje que hicimos hace algunos años  a  Nueva York, nos dijeron que allí  los negocios cambiaban a un ritmo tan vertiginoso que podía ocurrir que cuando dieras la vuelta por la misma  calle ya hubieran puesto otras tiendas. No lo creíamos, y ahora eso mismo es lo que  está pasando en el centro de cualquier ciudad española. El devenir de los nuevos tiempos obligan hoy a replantearse el futuro en cada momento, y no pensar tan a largo plazo porque una decisión incierta a tiempo es mejor que una excelente tarde. El futuro siempre es incierto porque de lo contrario no sería futuro y la mejor manera de afrontarlo es asumir la incertidumbre como un condicionante habitual con el que tenemos que saber convivir si queremos conseguir algo. Intuición, imaginación, innovación e integración son cualidades necesarias para navegar en un mudo dominado por la diversidad, la revolución tecnológica y por el cambio de hábitos a diario. El futuro hay que inventarlo todos los días, si queremos sobrevivir.

 

JULIO RUBIO

Director