Las ciudades Patrimonio de la Humanidad de España

Las ciudades Patrimonio de la Humanidad de España

Doce ciudades españolas más, junto a las tres de Castilla y León -Ávila, Salamanca y Segovia-, poseen el reconocimiento de la Unesco para presumir sin reparo de su gran riqueza artística e histórica. Te las mostramos. 

ALCALÁ DE HENARES, Madrid

Primera ciudad universitaria planificada

La ciudad de Alcalá de Henares es, entre otras muchas cosas, pura inspiración cervantina y es que en sus calles se encuentra la casa en la que nació en 1547, convertida hoy en Museo Casa Natal Miguel de Cervantes; la Iglesia en la que fue bautizado, los edificios relacionados con su familia y aquellos vinculados con la publicación de sus obras. Pero este itinerario es solo una de las tantas huellas históricas que hacen de Alcalá una ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1998. Un reconocimiento relacionado también con la trascendente aportación de Alcalá a la cultura universal, pues es la primera ciudad diseñada y construida especialmente como sede de una universidad, fundada por el cardenal Jiménez de Cisneros a principios del siglo XVI. 

Baeza (Jaén).

BAEZA, Jaén – Andalucía

El corazón de la Sierra

Baeza, declarada Patrimonio de la Humanidad desde 2003, está situada en el centro de la provincia de Jaén, a poca distancia del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Sumergirse en la ciudad de Baeza es viajar en el tiempo y recorrer la historia de España: su estructura urbana, sus palacios, sus iglesias, sus plazas… En toda la ciudad está presente el sentido humanista, la impronta de grandes personajes que dejaron entre sus centenarias piedras su huella y su recuerdo: músicos, pintores, poetas e historiadores, como San Juan de Ávila, Gaspar Becerra, Antonio Machado o Vicens Vives, respectivamente. El Conjunto Monumental de Baeza constituye un ejemplo temprano de la arquitectura civil y urbanismo renacentista de España en el siglo XVI, destacando hitos como la Plaza de los Leones, el Balcón del Concejo, el Arco del Barbudo, la Universidad de Baeza, el Palacio Jabalquinto, la Catedral o la Iglesia de la Santa Cruz, entre otros.

Ciudad de Cáceres.

CÁCERES, Extremadura

La historia de todo un país

Románico, islámico, gótico septentrional, renacentista italiano… La arquitectura de Cáceres es sorprendente y aúna todas las etapas por las que el hombre ha pasado. Acercarse a la historia de la ciudad de Cáceres es conocer a pequeña escala la historia de España. Romanos, almohades, judíos, portugueses, castellanos… cada uno con su cultura y su religión se fundieron en esta maravillosa ciudad que transmite hoy un patrimonio histórico-cultural inigualable. Uno puede adentrarse en la diversidad de Cáceres a través de una de sus puertas romanas o de estilo Barroco; perderse en la judería al salir de una torre almohade o admirar una fachada mudéjar al lado de un palacio renacentista. Así, con esta variedad inimaginable, fue  declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986 y sus calles, plazas, palacios y murallas son de lo mejor conservados del país.

CÓRDOBA, Andalucía

Simbiosis de Oriente y Occidente

Córdoba es una de las ciudades más antiguas de Europa. Fundada por el cónsul romano Marco Claudio Marcelo a mediados del siglo II a. de C., representa una extraordinaria simbiosis entre las culturas de Oriente y Occidente. Dos milenios de historia han dado entidad y espesor a la ciudad andaluza, convertida en un auténtico cruce de caminos y un enclave privilegiado entre la sierra, el valle del Guadalquivir y la campiña, siendo además cuatro veces capital a lo largo de su historia. Todo ello nos ha dejado un patrimonio de primera magnitud en forma de murallas, puentes, templos, conventos, estatuas, casas señoriales, yacimientos arqueológicos y personajes notorios; un legado designado por la Unesco en 1994 como Patrimonio de la Humanidad -anteriormente, en 1984, se había declarado como tal la Mezquita de Córdoba-. El casco antiguo cordobés está constituido por dos partes físicamente diferenciadas: la Villa o antigua Medina musulmana, al oeste, y la Axerquía o barrio oriental.

Catedral y casas, en Cuenca.

CUENCA, Castilla-La Mancha

La belleza de lo inverosímil 

“Cuenca abstracta, pura, de color plata, de gentiles piedras, hecha de hallazgos y de olvidos –como el mismo amor-, cubiste y medieval, elegante, desgarrada, fiera, tiernísima como una loba parida, colgada y abierta (…)”, es así Cuenca en palabras de Camilo José Cela. La ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996 y su realidad urbana sorprende enlazando tiempos pasados y presentes sobre la formidable atalaya sobre la que se sustenta. Una ciudad amurallada que se mezcla con el paisaje natural que le rodea. El Casco Antiguo de Cuenca y sus seculares barrios mantienen la fisionomía de tiempos lejanos, donde conviven nobles edificios con templos, casonas blasonadas y edificios históricos convertidos en museos, fundaciones o el Archivo Provincial. Déjate llevar por sus estrechas y empinadas calles para admirar sus rincones, sus fuentes, la atmósfera de sus plaza, sus casas colgadas, los frisos de piedra y, en definitiva, su peculiar e insólita topografía. 

IBIZA, Islas Baleares

Fortaleza renacentista 

Ibiza fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1999, reconociendo su valor histórico, cultural y arquitectónico. Situada en la costa de levante de la isla de Ibiza, el verdadero encanto de la ciudad reside en la huella que han dejado las sucesivas civilizaciones que recalaron en ella durante siglos de historia. Su inmejorable situación, de cara al mar, ha marcado su evolución convirtiéndose, ya desde la antigüedad, en un punto estratégico para las rutas de navegación. Sus murallas medievales la convierten en la fortaleza costera, renacentista, mejor conservada del Mediterráneo. Este recinto amurallado del siglo XVI, que envuelve la ciudad antigua con la Catedral y el Castillo-Almudayna en la cumbre, es el monumento más relevante de la ciudad y destaca junto a otros como la necrópolis púnica de Puig des Molins (la antigua ciudad de los muertos), las barreras marinas de posidonia y el poblado fenicio de Sa Caleta. Recorrer el trazado casi laberínticos de sus calles y plazas es una experiencia única. 

MÉRIDA, Badajoz – Extremadura

Un legado  inolvidable

Mérida es uno de los conjuntos romanos más relevantes y extensos de Europa y un lugar imprescindible para visitar, al menos, una vez en la vida. Su Conjunto Arqueológico es impresionante, está declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1993. A pesar de que actualmente Mérida es una ciudad moderna, universitaria y llena de vida, su legado transporta al visitante a otra época, a través de sus increíbles Teatro y Anfiteatro. El Circo Romano fue uno de los edificios más importantes del Imperio y hoy se conservar en muy buen estado. Tampoco se puede dejar de visitar el Acueducto y las Termas de San Lázaro, o el Templo de Marte, conocido como ‘el hornito’. Otros lugares imprescindibles de la ciudad son la Plaza de España, la Concatedral de Mérida, el Arco de Trajano, el conocido como Templo de Diana, el Pórtico del Foro, del siglo I; o el Puente Romano, desde el que disfrutarás de unas estupendas vistas de la Alcazaba.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, Galicia

La plaza del mundo

La bellísima ciudad de Santiago de Compostela puede ser considerada como una gran plaza del mundo, pues en la del Obradoiro se concentran cada día peregrinos llegados de todas partes del planeta embarcados en la ruta del Camino de Santiago. La ciudad coruñesa se ha convertido así, desde su nacimiento en al Edad media, en el paradigma de Ciudad universal. Por estos motivos, además de por sus monumentos y su patrimonio, se convirtió en el año 1985 en Patrimonio de la Humanidad. Santiago es además centro turístico de primera magnitud, con lugares impresionantes como su Catedral, tumba del Apóstol Santiago; el Pazo de Raxoi, el antiguo convento de Santo Domingo de Bonaval, el Monasterio de San Martiño Pinario, el hermoso patio del Pazo de Fonseca o las plazas de Platerías y la de Quintana. Las mejores vistas de la Catedral y la ciudad se obtienen desde el Parque de la Alameda. 

SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA, Tenerife – Islas Canarias

El color del Atlántico

Su trazo urbanístico, inalterable desde el siglo XV, es una de las características diferenciadoras de esta ciudad tinerfeña. Un modelo que posteriormente fue repetido por los españoles en tierras americanas. Fue declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad en el año 1999, destacando el buen estado de conservación de más de 600 edificios de arquitectura mudéjar, además de su estratégica posición. Pasear por sus calles te llevará a través de vías habitadas por viejas casonas y palacetes con fachadas de colores intensos o pórticos de piedra. Varios de sus templos datan del siglo XVI y entre otros tesoros artísticos, de gran valor histórico, destacan el Ayuntamiento, cuya fachada neoclásica está revestida con aplacado de cantería azul; la Ermita de San Miguel, el Convento de Santa Catalina de Siena, la actual Iglesia-Catedral, los Palacios de Nava y Lercaro o la singular Casa Salazar, del siglo XVII, una buena muestra del barroco canario que incorpora curiosos detalles como sus gárgolas.

TARRAGONA, Cataluña 

La fuerza de Tarraco 

La ciudad catalana se ha esforzado siempre en mantener su conjunto arqueológico, que le ha dotado del título internacional de Patrimonio de la Humanidad, concedido en el año 2000. Tarraco fue la primera fundación militar romana fuera de la península Itálica y la ciudad desde donde se impulsó la conquista, ordenación y estructuración de Hispania. La antigua Tarraco sigue latente en sus calles, que se mezclan con el brillo azulado del Mediterráneo.  De su larga historia han llegado hasta nuestros días importantes edificios y material arqueológico, que convierte a la antigua Tarraco en un ejemplo único entre las ciudades del Occidente romano, tanto por la cantidad como por la calidad y el estado de conservación de sus edificios. Destacan sus murallas y el Circo Romano, cuyas bóvedas forman hoy parte de plazas, bajos de viviendas, restaurantes, locales de ocio y comercios. Y su anfiteatro, espacio de diversión y castigo, ha sido lugar de culto cristiano e, incluso, prisión.

Vistas de la ciudad de Toledo y su muralla.

TOLEDO, Castilla-La Mancha

Un laberinto cultural muy vivo

Toledo es un laberinto de historia viva y compartida; una joya abrazada por el río Tajo y que entre sus murallas guarda una espectacular muestra de la historia del arte español. La ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986 debido a la gran muestra de la historia de España que representa, ofreciendo un legado romano, visigodo, musulmán, judío y cristiano. Un gran ejemplo para demostrar hoy en día cómo hacer una convivencia en paz. Una amalgama de culturas que ha dejado un importante patrimonio y estilo arquitectónico en esta bella ciudad. Uno de los monumentos más visitados es su Catedral. También puedes observar la ciudad con una vista panorámica desde la denominada ‘ronda del Valle’. Actualmente, Toledo es una urbe dinámica en constante crecimiento que fomenta su valor patrimonial y artístico, una gran ciudad donde la cultura, la historia y la innovación se dan la mano.

ÚBEDA, Jaén – Andalucía 

El sol del sur

Esta pequeña localidad de Jaén es un auténtico sol que alumbra con su patrimonio renacentista y su cultura. Declarada Patrimonio de la Humanidad desde el año 2003, Úbeda posee un asombroso conjunto de palacios que reflejan el poder y la riqueza de una burguesía y nobleza ubetense que no dudó en contar con los más afamados arquitectos de la época. La ciudad cuenta con una de las plazas más bonitas de España, la Plaza Vázquez de Molina, en la que se pueden encontrar monumentos como la Sacra Capilla de El Salvador, el Palacio del Deán Ortega, actual Parador de Turismo; el Palacio del Marqués de Mancera; la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, con fachada renacentista y claustro gótico; la Fuente Renacentista, y el Palacio Juan Vázquez de Molina, también llamado Palacio de la Cadenas actual sede del Ayuntamiento.

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