VIAJE A ESCOCIA. Descubriendo las Highlands

VIAJE A ESCOCIA. Descubriendo las Highlands

El norte de Escocia es fascinante. El legado vikingo y la historia se mezclan con sorprendentes paisajes de tundra, escarpados acantilados, pintorescas formaciones rocosas y playas de postal. Hacemos un recorrido desde la costa de Aberdeen, al este de Escocia, hasta las Orkney Islands, atravesando todas las tierras altas por su costa más oriental. Un viaje por uno de los territorios más mágicos del Reino Unido. 

Atravesando las tierras altas, DE PELÍCULA

Dunnottar Castle.

Stonehaven y Dunnottar Castle. El castillo de Dunnottar es uno de los más espectaculares de Escocia. Sus ruinas se alzan  frente al mar en lo alto de un acantilado. Su cercanía a la localidad de Aberdeen permite llegar de forma sencilla en autobús o también a pie desde la colindante villa pesquera de Stonehaven, a través de una pintoresca ruta por la costa, con un recorrido de unos 40 minutos. De esta localidad no te vayas sin probar el popular ‘Fish & Chips’ en The Bay, con unas inmejorables vistas al mar.

Aberdeen. Es una de las ciudades más antiguas del Reino Unido y destaca por su arquitectura de granito, que llena sus edificios, templos y casas de su bello centro histórico, que contrasta con el gran ambiente de ocio y compras de la ciudad. No te pierdas su universidad, del siglo XV y la tercera más antigua de Escocia.

Inverness. Es el corazón de las Highlands y está marcada por el paso del enigmático río Ness. Recorre fácilmente el centro de la ciudad a pie, sin perderte las calles Church Street y Academy Street, que concentran gran parte de las tiendas y restaurantes. Sube al castillo, desde donde se obtienen las mejores vistas de la ciudad, con su bella catedral asomando junto al río.

Duncansby Stacks

Duncansby Stacks. En la subida hacia el norte esta es una parada indispensable. Aparca el coche en el Faro de Duncansby Head, que curiosamente es el punto más al noreste de la isla de Gran Bretaña, y accede a pie por una ruta de senderismo sencilla y corta, que va por encima de acantilados, hasta los denominados Duncansby Stacks, unas curiosas formaciones rocosas junto a la costa que ofrecen una impresionante estampa.

Casas de colores de John o’ Groats.

John o’ Groats. Este punto es conocido por su hilera de casas de colores frente al puerto y el encanto que le da ser uno de los lugares habitados más remotos de Gran Bretaña. Este y la bahía de Gills son dos de los puntos desde los que se puede tomar el ferry para la isla de South Ronaldsay, en las Orkney Islands.

Dos días en las Orkney Islands, TRAS HUELLAS VIKINGAS   

Más allá de las tierras altas, el archipiélago de las islas Orkney es un lugar de naturaleza e historia milenarias en el que merece la pena perderse por unos días en estas tierras de acantilados y playas de postal. La capital de las islas, Kirkwall, es un buen lugar para quedarse a dormir ya que concentra la mayor parte de la oferta de alojamiento y otros servicios y su situación es la más céntrica para llegar en coche a cualquiera de los puntos mas interesantes de la isla principal o Mainland. Hacemos un recorrido por ellos:

Catedral de Kirkwall, capital de las Orkney Islands.

La capital, Kirkwall. Tras el trayecto en ferry, llegamos en coche a Kirkwall tras atravesar las denominadas ‘Barreras de Churchill’: calzadas de hormigón que unen las costas de varias de las islas. Descubrimos esta pequeña ciudad llena de vida y encanto. Su precioso casco histórico alberga calles de cuento, coquetas tiendas, una magnífica catedral vikinga y un pintoresco puerto pesquero.

Algunos de los barcos hundidos que pueden verse en Scapa Flow.

Scapa Flow. La bahía de ‘Scapa’ es un rincón fascinante. En ella yacen los restos de algunos barcos de guerra alemanes, que verás medio hundidos y oxidados.

Italian Chapel. Una coqueta y preciosa capilla italiana situada en la diminuta isla de Lamb Holm. Es lo único que queda del campo de prisioneros de guerra para los soldados italianos que construyeron las ‘Barreras de Churchill’.

Maes Howe. Este lugar único, al que solo se puede acceder con entrada y tour guiado en inglés, tiene más de 5.000 años de historia y es una de las mejores tumbas prehistóricas con cámara de Europa. Al interior se accede por un estrecho pasadizo de piedra y en la cámara mortuoria se aprecian decenas de grabados en runas.

Acantilados en Brough of Deerness.

Playa y acantilados en la ruta por Brough of Deerness.

Brough of Deerness. Este recóndito lugar es fascinante. Se encuentra en la costa más oriental de la isla principal y, tras dejar el coche en el parking habilitado, a pie puedes observar el ‘Gloup’ -donde el mar entra por un gran arco de roca- y más adelante seguir una ruta que baja por unos impresionantes acantilados desde donde las vistas son de película. En la parte alta también encontrarás los restos de un asentamiento vikingo.

Vista panorámica de las Standing Stones.

Parte del círculo que forman las conocidas como Standing Stones.

Los mágicos círculos de piedras. Las ‘Standing Stones’, en la localidad de Stenness, son unas impresionantes piedras originales levantadas alrededor del 2.500 antes de Cristo. Muy cerca se encuentra también el ‘Ring of Brodgar’, un enorme círculo formado por 60 de estas piedras, de las que hoy se conservan aún en pie más de 30.

Skara Brae. Es uno de los poblados de piedra neolíticos mejor conservados de toda Europa occidental, más antiguo que las pirámides de Egipto o que el círculo de Stonehenge, y está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su ubicación, junto a una impresionante playa, le convierte en un lugar de postal. Se accede con entrada, pero te permitirá sentir en tu piel cómo vivían en la isla hace más de 5000 años.

Acantilados en Brough of Birsay.

Brough of Birsay. Un islote al que solo se puede acceder cuando baja la marea, pero en el se encuentra un asentamiento del siglo XII, un faro y unos preciosos acantilados.

Stromness. Es la segunda ciudad más importante de las Orkney Islands y en ella destacan sus casitas de piedra y su apacible puerto.

Orkney Brewery. Aunque pueda sorprender, estas islas son grandes productoras de cerveza y en ellas se elaboran más de una decena de cervezas artesanales que puedes probar en el centro de visitantes ‘Orkney Brewery’.

 

Por Sonia Vidal.

Fotografía: Leyre Rodríguez.