Lituania marca el futuro de los Países Bálticos

Lituania marca el futuro de los Países Bálticos

Lituania forma parte del triunviriato de los llamados Países del Báltico, junto a Letonia y Estonia, compartiendo también este mar con Finlandia, Polonia, Alemania, Dinamarca y Rusia. Tras su reciente conmemoración de los 25 años comom República Independiente de la Unión Soviética, Lituania es hoy un país libre, perteneciente a la UE dsede el año 2004 y abierto a Europa. Su cercanía a los países del norte europeos y la influencia de sus relaciones comerciales, le han dotado de un desarrollo cultural que mira hacia el futuro y sus ciudades están empapadas hoy del modernismo y la oferta de cualquier capital del centro de Europa con la ventaja de disfrutar de ese edén paradisíaco de sus paisajes verdes, con sus interminables bosques tupidos de árboles que en otoño forman un arco iris de colores por todo su territorio. Su riqueza ambiental va unida a su grandeza monumental y a su legado histórico. Actualmente, Lituania es uno de los pioneros en la utilización de las redes digitales y en investigación y avances en las técnicas del láser para us aplicación en medicina. Vilnius, la capital, y sus grandes ciudades como Kaunas, Klaipéda, el gran ducado de Trakai y el paraíso vacacional de Nida, reciben cada año más viajeros y sus truistas usperan ya el millón de visitas, de los cuales más de 35.000 proceden de España. 

CARACTERÍSTICAS

Población: 2.970.000 habitantes. Lituania es el país con más población de las repúblicas bálticas. 

Capital: Vilnius

Idioma: lituano.

Geografía: 65.300 km2, es el país más grande de los tres bálticos. 

Moneda: euro

Catedral Basílica de San Esteban y San Ladislao, en Vilnius.

VILNIUS

Diamante en bruto del Viejo Continente 

La capital lituana, la ciudad más grande del país y una de las más antiguas, fue históricamente un ansiado punto de conquista y durante el siglo XVI vivió su época dorada, una parada para duques, monarcas y nobles, cuya fortuna ha dejado hoy en día un centro histórico de cuento. Este, pomposamente decorado y uno de los mejor conservados en Europa del Este, está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y en sus calles uno se topa con una sorprendente variedad arquitectónica y de estilos, con estrechas calles adoquinadas, majestuosas cúpulas y torres de siglos pasados, encantadores espacios verdes y lo más vanguardista del mundo de la escultura.

Lo que no te puedes perder

En la enorme Plaza del Ayuntamiento se levantan el Palacio del Duque y la Catedral de San Estanislao. Muy cerca de ahí, se encuentra la Torre del Castillo de Gediminas y también la Universidad, formada por preciosos edificios cargados de tradición. La Avenida Gedimino es una calle señorial y la más importante de Vilnius, pues recorre el corazón comercial de la ciudad. Una parte muy importante del patrimonio de la capital son sus numerosas y ornamentadas iglesias, que salpican toda la ciudad y entre las que destaca la impresionante iglesia de Santa Ana, una obra maestra del gótico tardío y uno de los símbolos de la capital. Un lugar único es el Museo de las Víctimas del Genocidio, se encuentra en la antigua sede de la KGB y es un símbolo de los 50 años de ocupación soviética. La calle Castillo (Pilies), la más antigua y famosa de la ciudad y concentra numerosas edificaciones históricas. La calle de la Puerta de la Aurora (Ausros Vartai), concentra numerosos edificios del patrimonio histórico de Vilnius, con la peculiar iglesia ortodoxa del Espíritu Santo.

Avenida de Gedinino, en el centro de la capital lituana.

Capital verde del mundo

Vilnius se encuentra en la confluencia de los ríos Neris y Vilnia y es una de las capitales más verdes del mundo. El 40% de su superficie son espacios verdes, que forman una gran cantidad de parques, plazas y jardines en los que disfrutar de la naturaleza. El Vingis Park, al oeste de la ciudad, es un enorme parque en el que en invierno uno puede perderse entre la nieve, así como el Kalnai Park, con lagos y el río atravesándolo. El centro histórico de la capital está rodeado de colinas, que se convierten en perfectos puntos de observación o lugares de entretenimiento con unas panorámicas preciosas de Vilnius. Desde aquí se pueden ver fácilmente los rojos tejados del casco antiguo, una de las postales más típicas y bellas de la ciudad.

Una de las calles principales y comerciales de Kaunas.

KAUNAS

El corazón lituano

Es la ciudad en la que mejor se conserva la identidad lituana y se sitúa justo en el lugar donde el río Nemunas abraza al Neris y dsemboca en el Mar Báltico. Después de Vilnius es la más grande y cuenta con un pequeño pero precioso casco viejo ideal para perderse por sus calles sin rumbo, en un ambiente mágico por su decadencia. Uno de los grandes monumentos por los que se pasa al lado es la Basílica de San Pedro y San Pablo, la iglesia gótica de mayor tamaño en Lituania. Al lado se encuentra la amplísima Plaza del Ayuntamiento, un lugar perfecto para disfrutar del ambiente de las terrazas con el buen tiempo y observar edificios como el del antiguo ayuntamiento, que domina la plaza y es una  elegante y peculiar construcción. Algunas de las viviendas de alrededor son de las más antiguas de la ciudad y otras representan bien la antigua estructura que tenía Kaunas. Saliendo de la plaza, hacia el norte, se llega al imponente y característico Castillo de Kaunas. La calle Vilniaus gatvé es la más antigua de la ciudad y forma parte del antiguo camino medieval a Vilnius. Hoy en día es peatonal y adoquinada y conserva algunas de las construcciones históricas de ladrilllo. Por otra parte, la calle Laisves aleja es la principal avenida de la ciudad y concentra gran parte de los comercios, bares y restaurantes de Kaunas.

Iglesia ortodoxa en Kaunas.

TRAKAI, KLAIPÉDA Y NIDA

Un viaje por la idílica Lituania 

Castillo de Trakai.

TRAKAI es una de las excursiones más atractivas en los alrededores de Vilnius gracias a su idílico castillo, situado en el centro de un gran lago. Uno de los primeros lugares de interés que encontramos es otro castillo, el de la Península, del que hoy solo quedan las ruinas de varias torres y murallas. Caminando por la calle ‘Karaimu gatve’ se pasa junto a pequeñas casas de madera, típicas construcciones karaitas, que se trata de una minoría procedente de Crimea. Muy cerca de allí se llega a orillas del Lago Galve, donde se halla la atracción central de Trakai, su Castillo de la Isla. Este fue residencia del Duque de Lituania y hoy en día algunas de sus salas albergan el museo de Historia de Trakai.

Vistas del puerto de Klaipéda.

KLAIPÉDA. Esta ciudad, la tercera más grande de Lituania y la más antigua del país se encuentra en la costa lituana y es un punto de partida ideal para visitar el fabuloso Parque Nacional del Itsmo de Curlandia -una delgada línea de arena que separa el lago de Curlandia del Mar Báltico-. El casco antiguo de Klaipéda es muy pequeño, pero muy recomendado para dar un tranquilo paseo y tomarse una cerveza en alguno de los bares y restaurantes de la zona. El corazón del centro histórico es la Plaza del Teatro, dominada por el edificio, como su nombre indica, del teatro. En la calle Aukstoji se pueden ver las edificaciones más antiguas de la ciudad y en la calle Didziojo Vandens, espectaculares casas de comerciantes. Una de las curiosidades de Klaipéda es que por toda la ciudad se reparten curiosas esculturas decorativas. No muy lejos del centro se encuentra el Castillo de Klaipéda, en cuyo interior hay una exposición sobre la historia del castillo y fotos de la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Y uno no puede perderse el paseo de Martynas Mazvydas, lleno de vida y color y rodeado de bancos muy originales para hacer un descanso.

Itsmo de Curlandia.

NIDA. Situada en el Itsmo de Curlandia, rodeada de dunas, bosques y lagunas, Nida es uno de los destinos turísticos lituanos y de veraneo más populares. Nida es un pueblecito encantador de preciosas y coloridas casas de madera, muchas de ellas con veletas, y especialmente tranquilo durante los meses que no son de verano. Un recorrido muy recomendable es el de su paseo marítimo, un lugar realmente relajante. Una de sus mayores atracciones son sus gigantescas dunas, originadas por las olas y los fuertes vientos que soplan en la región. Algunas de ellas sobrepasan los 50 metros de altura. Desde Nida se pueden alquilar bicicletas y recorrer el itsmo por un sendero habilitado. En la villa también se debe visitar el interesante Museo del Ámbar, con miles de piezas elaboradas a base de esta cara resina, muy común en el país lituano.

Joyas de ámbar natural, en Nida.